Los investigadores han demostrado que una perdida de tan solo un 4% de la masa corporal causa una reducción del 30% en la resistencia en condiciones templadas, pero que alcanza una reducción del 50% en un ambiente caluroso. La rehidratación voluntaria puede remplazar solo el 50% de la perdida de fluidos.
Es importante una hidratación adecuada, para evitar posibles problemas en el páncreas y los riñones. Para prevenir la deshidratación es importante:
Concentrarse en comidas que aumentan la ingestión de sodio y aumentan la rehidratación voluntaria y la absorción de fluido en el intestino delgado
Aumentar la ingestión de proteínas que puedan aumentar el índice de resintesis del glucogeno del músculo
Proporcionar fluidos
Comprobar el peso regularmente
Comprobar que la orina tenga color claro transparente